
El Test de Rorschach determina el estado mental de un criminal.Está
técnica de investigación funciona con los pensamientos en vez de con
evidencia física que se puede recoger y empaquetar. Los perfiles
criminales inplican la valoración de lo que ha hecho el criminal, la
motivación y la predicción de si l
o hará otra vez.
Existe una serie de pruebas psicométricas que están diseñadas para
analizar el cerebro y determinar la capacidad mental. Las pruebas de
Coeficiente Intelectual ayudan a los profesionales a evaluar la
inteligencia del sospechoso y los procesos de pensamiento, mientras que
las pruebas proyectivas ayudan a revelar los misterios de su
personalidad. Estos exámenes permiten a los psiquiatras forenses
sumergirse en las obsesiones del sujeto que pudieran tener alguna
influencia en su comportamiento.
El más famoso es la prueba
Rorschach, en la que el
paciente describe una serie de manchas de tinta. Obviamente es
imperativo que los psiquiatras forenses hagan un buen diagnóstico. Una
diagnosis errónea puede poner en riesgo todo el juicio. Pero no es así
de simple; para empezar, determinar la enfermedad mental sólo reposa en
la profesión médica hasta cierto punto. Los psiquiatras sólo pueden
aconsejar en base a sus hallazgos. La última palabra con respecto a la
sanidad o insanidad del sospechoso, la tiene el juez y el jurado.
Este
test es una técnica y método proyectivo de
psicodiagnóstico creado por
Hermann Rorschach (1884-1922). Se publicó por vez primera en
1921 y alcanzó una amplia difusión no sólo entre la comunidad
psicoanalítica sino en la comunidad en general.
El test se utiliza principalmente para evaluar la
personalidad.
Consiste en una serie de 10 láminas que presentan manchas de tinta, las
cuales se caracterizan por su ambigüedad y falta de estructuración. El
psicólogo pide al sujeto que diga qué podrían ser las imágenes que ve en
las manchas, como cuando uno identifica cosas en las nubes o en las
brasas. A partir de sus respuestas, el especialista puede establecer o
contrastar hipótesis acerca del funcionamiento del sujeto.
Algunos de los criterios usados para evaluar las respuestas son:
- Tiempo de latencia. Cuánto se demora el individuo en dar la primera respuesta a cada lámina.
- Posición. Cómo lo ve respecto de la posición de la lámina: en la posición estándar, con 90º o 180º de rotación.
- Localización. Dónde lo ve: en la mancha completa, en un detalle, en un espacio en blanco.
- Forma. Cómo es la calidad de lo percibido: rica en detalles, forma bien definida, forma vaga, etcétera.
- Movimiento. Si lo percibido parece estar en movimiento o siendo movido por alguna fuerza.
- Color. Si refiere al color de lo percibido. Si con ello justifica profundidad, perspectiva, sombras, texturas, etcétera.
- Categoría. Qué es lo que ve: una forma humana, animal,
objeto o sus derivados. Otras categorías suelen considerarse aparte,
tales como paisajes o respuestas de carácter sexual.
Las controversias que arrastra este método psicológico son varias:
una proviene de su mala utilización, ya que el método de Rorschach fue
muy utilizado por psicólogos sin una óptima preparación. La otra,
también la más difundida, es que este método no está científicamente
comprobado al carecer de verdadero rigor científico; en un 75% de los
casos los sujetos entrevistados ven cosas totalmente diferentes.
La solidez a nivel de rigurosidad científica está sustentada en la
innumerable cantidad de estudios científicos realizados. La sociedad
internacional de Rorschach y sus extensiones dentro de cada país se
encargan de promover que este valioso instrumento clínico cuente con
parámetros psicométricos óptimos.
A favor de las pruebas proyectivas se responde que esta controversia
proviene de la ignorancia de las leyes que acompañan a todos los
paradigmas en ciencias humanas y sociales. En este caso, las diferencias
entre lo que los sujetos ven (proyectan) en la láminas es precisamente,
lo esperable. En cambio se pueden establecer categorías de pertenencia
de los perceptos encontrados por cada sujeto explorado. Así el
sistema comprehensivo se expresa a través de un
resumen estructural
de cada exploración, donde se asignan valores a las variables
previamente establecidas en función de las categorías. Por poner un
ejemplo, en el resumen estructural se puede codificar las respuestas de
forma de saber la manera de resolución de problemas del sujeto
estudiado, independientemente de las figuras que diga haber visto. Otra
forma de estudiar sus respuestas incluye datos diversos que, combinados,
pueden alertar de un riesgo de suicidio del sujeto en cuestión, aunque
durante la exploración no haya dicho absolutamente nada al respecto.
Las diez láminas del test de Rorschach
Acompañando a cada lámina se listan las interpretaciones más comunes
(populares) dadas a la imagen, según Beck. Se señala que esta técnica no
posee respuestas correctas, por consiguiente que una respuesta sea
popular no indica que sea “correcta”:
About these ads